El compromiso con el futuro de los más jóvenes sigue creciendo en Córdoba. En el Centro Cívico Poniente, la Fundación Prodean desarrolla un proyecto de acompañamiento académico que ya suma varios años de trayectoria en la zona. Actualmente, un grupo de voluntarios atiende semanalmente a los niños y niñas del barrio, proporcionándoles el apoyo necesario para afrontar sus tareas escolares y mejorar su integración social.
Maite Cabrera, delegada de Prodean en Córdoba, subraya la importancia de esta intervención sostenida en el tiempo, destacando que el objetivo principal es ofrecer igualdad de oportunidades a través de la educación. El proyecto se ha convertido en un pilar para muchas familias del sector de Poniente, estableciendo un vínculo de confianza que va más allá de las aulas.
Inmaculada de la Calzada, coordinadora del voluntariado en este proyecto, destaca el valor humano de la iniciativa: «Luchamos no solamente en estudios, sino también intentando formarlos un poquito como personas». Según explica la coordinadora, el trabajo diario consiste en testar problemas individuales y «encarrilar» situaciones complejas, siempre bajo la premisa de que «principalmente hay que escucharlos».
El perfil de los voluntarios es variado, incluyendo desde estudiantes de la Universidad de Córdoba hasta profesionales en activo que comparten su tiempo enseñando materias como matemáticas, lengua e idiomas. Esta diversidad permite que los menores, que en ocasiones presentan dificultades de integración, encuentren referentes cercanos y empáticos que les motivan a terminar la ESO con garantías.
Tras años de labor en Poniente, la Fundación Prodean reafirma su misión de transformar la realidad social cordobesa. El éxito del programa no solo se mide en aprobados, sino en la creación de un espacio donde los niños se sienten escuchados y valorados, sentando las bases para que puedan acceder a estudios superiores.


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