La solidaridad volvió a ser la gran protagonista en El Puerto de Santa María en la tarde-noche de ayer con la celebración del tradicional mercadillo benéfico impulsado por las instalaciones de Maralto y la Fundación Prodean. Desde las 19:00 horas hasta la medianoche, las instalaciones situadas en la Plaza de los Jazmines se transformaron en un concurrido punto de encuentro donde vecinos, familias y veraneantes se dieron cita para apoyar una causa benéfica que este año destinará íntegramente sus beneficios a sostener proyectos de ayuda humanitaria para familias en Venezuela.

La convocatoria institucional y social reflejó el fuerte compromiso del municipio con la causa. El evento contó con la visita especial de David Calleja García Ruíz, tercer teniente de alcalde y responsable de las áreas de Comercio y Hostelería del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, quien quiso acompañar a las organizadoras y mostrar su respaldo al comercio solidario y al tejido asociativo local. Su presencia sumó un notable impulso al ambiente festivo que se vivió durante toda la jornada en las instalaciones de Maralto.

El exito del mercadillo fue el resultado de dos meses de intenso trabajo previo de sensibilización y recogida de donaciones de particulares. Entre los puestos instalados destacaron prendas de ropa para mujer, hombre y niños, complementos, objetos de decoración, vajillas, piezas de arte y enseres domésticos en perfecto estado. Como novedad en esta edición, la iniciativa incorporó la participación de tiendas locales que sumaron su colaboración al evento, junto a una cuidada selección de artesanía procedente de países como Camerún y México traída directamente para la ocasión.

El público asistente disfrutó de un completo programa de ocio que combinó una variada oferta gastronómica y ambientación musical en directo. Durante la tarde, los acordes de un saxofonista amenizaron las compras de las familias, mientras que entrada la noche un DJ tomó el relevo para animar el ambiente festivo de la velada. La barra solidaria, surtida en su gran mayoría gracias a las donaciones gastronómicas de particulares y con la colaboración de firmas patrocinadoras como García Millán, Bodegas Barbadillo y Rives, permitió obtener rendimiento para la causa benéfica.

Con una entrada simbólica de cinco euros y la posibilidad de realizar aportaciones a través de un código QR habilitado para quienes no pudieron asistir, la Fundación Prodean y Maralto consolidan este evento como un hito imprescindible en el calendario estival portuense. Esta iniciativa consolida un espacio de convivencia que une a la ciudadanía en torno a la ayuda a Venezuela, permitiendo recaudar recursos fundamentales para prestar apoyo a la población civil en un momento de especial dificultad económica y social.