Con el respaldo de la Fundación Unicaja, aliada clave en nuestras actividades del proyecto “Cuidar y Acompañar”, organizamos una excursión cultural a la localidad onubense de Aracena. Un grupo de 35 personas compartió un gran día de desconexión donde la ayuda mutua y el buen ambiente fueron los verdaderos protagonistas.
El viaje arrancó temprano, a las 9:00 de la mañana, cuando el autobús salió de Sevilla rumbo a la sierra. En esta ocasión, el grupo de mujeres estuvo acompañado por los equipos de la fundación y por dos familias completas de las usuarias, lo que sumó la energía y las risas de varios niños. Desde los primeros kilómetros, el ambiente en el autobús ya era de fiesta y cercanía.
La primera parada fue en el Museo del Jamón, un espacio del Ayuntamiento de Aracena que gustó muchísimo a todo el mundo y sirvió para conocer de cerca las tradiciones de la comarca. Después, tocó estirar las piernas con un paseo por el centro del pueblo. Las tiendas de artesanía local llamaron mucho la atención de las participantes, que disfrutaron curioseando los puestos de cerámica, mimbre y esparto.
El plato fuerte de la mañana llegó con la visita a la Gruta de las Maravillas. Tanto las mujeres como los niños se quedaron impresionados con el paisaje subterráneo. Pero más allá de lo bonito del lugar, lo más destacado fue la actitud del grupo: de forma totalmente espontánea, las más jóvenes se volcaron en cuidar a las mujeres mayores, ayudándolas a subir y bajar los tramos de escaleras, dando un ejemplo precioso de solidaridad y respeto.
Para comer, el grupo subió a la Ermita de la Reina de los Ángeles. En este entorno natural organizaron un picnic, aprovecharon para hacerse fotos con las espectaculares vistas panorámicas y, casi sin planearlo, la tarde se convirtió en una auténtica fiesta. Hubo bailes, canciones compartidas y muchas risas que unieron un poco más a mujeres de distintas culturas y nacionalidades.
A las 17:00 de la tarde, el autobús emprendió el camino de vuelta a Sevilla con las pilas cargadas. Este tipo de salidas no solo ofrecen un respiro y un acercamiento a la cultura, sino que refuerzan el compromiso de la Fundación Prodean y la Fundación Unicaja por crear lazos reales, apoyar a las familias migrantes y trabajar, día a día, por una inclusión que nace del corazón.


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