Más de 50 personas participaron en «Una mano por Venezuela», un encuentro organizado por Fundación Prodean en el que profesionales del rescate, las emergencias sanitarias y la atención psicológica compartieron sus experiencias tras el terremoto de Venezuela y recordaron que todos podemos contribuir a ayudar a quienes más lo necesitan.

Ayer, la Fundación Caja Rural del Sur acogió una nueva edición de Algoritmo Z, bajo el lema «Menos scroll, más calle», dedicada en esta ocasión a Venezuela. Más de 50 personas, en su mayoría jóvenes, participaron en una tarde llena de testimonios, emoción y solidaridad. Entre los asistentes se encontraban también venezolanos residentes en Sevilla, para quienes el encuentro supuso una oportunidad de compartir vivencias, sentirse cerca de su tierra y encontrarse, por unas horas, como en casa.

La mesa redonda, moderada por la periodista Cristina Santos Rubio, reunió a profesionales que han vivido de cerca las consecuencias del terremoto y las labores de ayuda a la población afectada. Participaron Antonio Diosdado, cabo primero y portavoz de la Unidad Militar de Emergencias (UME); Esperanza Sánchez, enfermera del servicio de emergencias 061 de Andalucía, y Jair Pereira Rodríguez, responsable del área de intervención en catástrofes y cooperación internacional de Bomberos Búsqueda y Rescate España. A ellos se sumaron los testimonios conectadas online desde Venezuela Kimberly La Scala, psicóloga clínica especializada en urgencias y emergencias, y Mariana Emi, coordinadora del programa Dota y Acompaña de Impaktemos, quienes aportaron su experiencia desde la realidad venezolana.

A lo largo del encuentro, los participantes compartieron numerosos detalles y anécdotas de sus intervenciones, desde las dificultades encontradas al llegar a las zonas afectadas hasta las situaciones humanas que más les habían impactado. Sus relatos permitieron conocer no solo la complejidad de las labores de rescate, la atención sanitaria y el acompañamiento psicológico, sino también el lado más humano de quienes dedican su vida a ayudar a los demás. Hubo momentos especialmente emocionantes que invitaron a reflexionar sobre la capacidad de superación, la generosidad y la importancia de no permanecer indiferentes ante el sufrimiento ajeno.

Esperanza Sánchez estuvo acompañada por una matrona que también había participado en las labores de ayuda en Venezuela, mientras que Jair Pereira acudió junto a varios compañeros de su asociación, Bomberos Búsqueda y Rescate España. Esta ONG está integrada por bomberos profesionales, rescatistas y especialistas en emergencias que, de forma completamente voluntaria y altruista, dedican su tiempo y sus recursos a intervenir en grandes catástrofes. Sus integrantes cuentan con experiencia en emergencias como los terremotos de Turquía y Siria o Marruecos, la erupción volcánica de La Palma y las inundaciones de Valencia.

Fue interesante conocer las necesidades de esta asociación para seguir salvando vidas. Bomberos Búsqueda y Rescate España busca actualmente financiación para adquirir un avanzado equipo de detección de personas bajo los escombros, disponible en Francia. Se trata de una tecnología de escaneo que permitiría localizar posibles señales de vida a gran profundidad, reduciendo el tiempo necesario para encontrar a las víctimas y evitando tener que retirar grandes cantidades de escombros antes de orientar las labores de búsqueda. Una herramienta especialmente valiosa en situaciones en las que cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Más allá de los testimonios, la jornada fue también una invitación a la acción. Los participantes recordaron que la solidaridad no termina cuando desaparecen las noticias de una catástrofe y que las necesidades de quienes la han sufrido continúan mucho después de los primeros días. Un mensaje que conecta directamente con el espíritu de Algoritmo Z: dejar por un momento las pantallas, escuchar historias reales y descubrir que cada uno, desde sus posibilidades, puede hacer algo por los demás.

El encuentro concluyó con un rato de convivencia en el que ponentes y asistentes pudieron seguir conversando y compartiendo experiencias en un ambiente cercano y distendido.

Desde Fundación Prodean queremos agradecer especialmente a la Fundación Caja Rural del Sur que, una vez más, nos haya abierto generosamente las puertas de su sede para celebrar esta iniciativa, así como a Cervezas Gran Vía por su patrocinio. Nuestro agradecimiento también a todos los ponentes por su generosidad al compartir sus vivencias y, por supuesto, a cuantos nos acompañaron e hicieron posible una tarde tan especial.